jueves, 19 de abril de 2007

Ni que de una montaña rusa se tratara...


De niña, recuerdo con cariño que lo más divertido, que me encantaba del parque de atracciones de Madrid eran el gusano, Alhadin, los coches de choque y la fantástica montaña rusa de los siete picos.

Esas atracciones que hoy en día han sido eclipsadasgue siendo el protagonista. Pero yo viví otros tiempos.

Pero si me preguntan...diré que como el siete picos, ninguno. Pasan los años y el parque de atracciones se queda como tantas otras cosas en el olvido. De hecho, hoy por hoy es casi impensable que me plantee pasar una tarde alli...

Hoy si quiero sentir la misma sensación hago que invierto en bolsa.
por otras diez veces más altas, con colas diez veces más largas y gritos diez veces más sonoros. Los gustos cambian y el marketing si
Al no invertir propiamente dinero, uno se ahorra el psicólogo, las drogas y las úlceras.

El mareo está garantizado.